Probablemente hayas escuchado el chiste de que, si buscas tus síntomas de salud en internet, descubres que tienes el peor de los escenarios. Debido a que internet puede proporcionar información médica desactualizada o incorrecta, este chiste a veces no está muy lejos de la realidad.
Buscar información sobre tu salud en línea puede aumentar la ansiedad o la confusión. Por otro lado, conocer las posibilidades antes de acudir a un profesional de la salud te convierte en un participante informado en tu propio cuidado.
El uso de internet te permite acceder a conocimientos sobre tus síntomas, estudios y profesionales de la salud, para que puedas sentirte en control y bien informado sobre lo que estás experimentando.
Estamos aquí para ayudarte a orientarte para que puedas identificar con confianza información de salud confiable en línea.
¿Qué es una fuente de información de salud confiable?
Con las herramientas adecuadas, puedes tomar el control de tus decisiones de salud y ser un participante activo en las conversaciones sobre tu bienestar. Los sitios confiables proporcionan información precisa, incluyen credenciales de autores u organizaciones y se mantienen actualizados con los datos más recientes.
Los sitios gubernamentales, las organizaciones de atención médica, los hospitales y las instituciones académicas suelen ser las fuentes más precisas de datos y hallazgos médicos; pero veamos cómo puedes asegurarte de que un sitio web sea confiable.
Cómo confiar en un sitio web
Existen muchos sitios web en internet, y muchos están filtrados por algoritmos que priorizan tendencias virales de salud. Buscar el «quién» y el «por qué», así como comparar el «qué» en un sitio web, te ayuda a obtener la información más precisa en materia de salud.
Verifica los autores y sus credenciales
Siempre mira más allá del titular. Trata de encontrar autores identificados con credenciales (investigadores, profesionales clínicos con licencia) y autores con afiliaciones u organizaciones claras.
Las historias personales de un autor pueden ayudarte a sentirte comprendido o acompañado, pero no representan una experiencia universal.
Ten cuidado con los artículos que no muestran autores o que solo afirman experiencia de manera vaga. Siempre puedes buscar los nombres y credenciales de los autores para verificar su credibilidad.
Pregunta por qué se creó el sitio
Saber quién posee o financia un sitio web puede revelarte cuál es su objetivo. Los sitios confiables existen para proporcionar información precisa, útil y actualizada.
Algunos sitios existen para venderte algo, ya sea un producto o un servicio. A veces una empresa paga por un sitio web que te dirige hacia sus productos. Esto no significa necesariamente que su información sea incorrecta, pero siempre debes compararla con múltiples fuentes.
Puedes usar la dirección web para identificar quién es el propietario del sitio:
| Dirección web | Propietario |
| .gov | Agencia del gobierno de EE. UU. |
| .edu | Institución académica o educativa |
| .org | (generalmente) organizaciones sin fines de lucro |
| .com | Empresas y compañías farmacéuticas |
Confirma que la información esté actualizada
Los datos, hallazgos y tratamientos actuales son importantes, especialmente en temas de salud. A medida que avanzan la investigación y la atención clínica, la información también cambia.
Busca la fecha de publicación o la última actualización del sitio. Priorizar contenido reciente es especialmente útil en temas de salud mental y medicamentos.
Protege tu información personal
Como regla general, evita compartir información personal en línea. Si un sitio te pide datos personales, asegúrate de que sea seguro.
Un sitio seguro generalmente te pedirá crear un usuario y una contraseña, y tendrá una «s» después de «http» en su dirección (https://).
Atención al sesgo, los anuncios y agendas ocultas
La promoción excesiva de productos o el contenido patrocinado que no está claramente identificado son señales de sesgo en un sitio web.
Ten cuidado con los sitios que prometen “curas milagrosas” o soluciones rápidas. Las afirmaciones exageradas o basadas en el miedo también pueden indicar una agenda oculta.
Recuerda
Es normal sentir incertidumbre al buscar información de salud en línea. Siempre debes sentirte con confianza de compartir lo que encuentres con tu profesional o especialista de atención médica. Ellos pueden evaluar tu caso individual y ayudarte a encontrar el mejor camino a seguir.
La desinformación puede aumentar la ansiedad. Desarrollar conocimientos actuales y precisos favorece mejores decisiones y mayor tranquilidad durante tu proceso.


