Por qué la alfabetización digital en salud importa más que nunca

Con la constante avalancha de redes sociales y aplicaciones, los niños crecen en un mundo en el que siempre están conectados, y son introducidos en ese entorno antes de poder comprenderlo completamente.

La alfabetización digital, según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), es la «capacidad de acceder, comprender y comunicar información de manera segura y adecuada a través de tecnologías digitales».

La alfabetización digital en salud es la capacidad de comprender, comunicar y evaluar información sobre la salud utilizando dispositivos tecnológicos para aplicar esa información en diferentes contextos.

No se trata solo de saber cómo usar un teléfono, una computadora o una tableta (¡algo que los niños aprenderán mucho antes y más rápido que sus padres!). Los niños necesitan poder distinguir información confiable sobre la salud, pensar críticamente sobre lo que consumen y participar en línea de manera ética y segura.

Alfabetización digital y salud integral

Poder utilizar herramientas digitales para aprender sobre necesidades e información de salud de forma segura y adecuada permite que los niños estén mejor informados sobre su propia salud y experiencias. También previene la ansiedad, el estrés causado por la desinformación y el ciberacoso.

La alfabetización digital en salud apoya la seguridad emocional, mental y física. Cuando los niños tienen habilidades digitales sólidas, se fomenta el pensamiento crítico y la capacidad de evaluar la confiabilidad y los riesgos de compartir y recibir información sobre salud en línea.

A continuación, algunas formas de ayudar a desarrollar la alfabetización digital en los niños, prevenir el estrés relacionado con la salud mental y empoderarlos para pensar críticamente sobre las herramientas que usan para aprender sobre salud.

Cómo enseñar la alfabetización digital a los niños

Cuando enseñamos habilidades de alfabetización, solemos pensar en la lectura y la escritura, pero puede ser más difícil incorporar la enseñanza de la alfabetización digital. Estas estrategias prácticas pueden utilizarse para desarrollar esas habilidades en los niños.

Comenzar con conversaciones abiertas

Normaliza las conversaciones sobre las experiencias en línea. Habla sobre cómo usas e interactúas con tu teléfono o tus redes sociales. Conversa con ellos sobre lo que sus compañeros usan o publican. Cuéntales cómo utilizas la información de salud que encuentras en internet.

Modelar el comportamiento digital

Demuestra un uso equilibrado de las pantallas. Utiliza una comunicación respetuosa con ellos y muéstrales cómo te comunicas de forma respetuosa en línea. Los niños aprenden mediante la observación y notarán con qué frecuencia usas tu pantalla o no, y cómo equilibras hablar con un amigo o profesional con aprender de fuentes digitales.

Usar situaciones de la vida real

Explícales ejemplos de estafas y ciberacoso. Muéstrales cómo puede verse la desinformación. Practiquen juntos cómo responder a este tipo de situaciones.

Herramientas y recursos para padres

Afortunadamente, existen herramientas y recursos digitales que pueden ayudar a proporcionar pautas para promover la seguridad digital.

  • Aplicaciones de control parental
  • Sitios web educativos
  • Recursos escolares

Estas herramientas no deben reemplazar la comunicación, sino que deben servir como apoyo adicional a las conversaciones y modelos que ofreces a los niños.

Construir resiliencia digital

Enseña a los niños cuándo desconectarse, cuándo reportar contenido o comunicación y cuándo buscar ayuda. Esto les ayuda a desarrollar resiliencia digital, es decir, la capacidad de adaptarse y responder a los desafíos en línea. La resiliencia reduce el estrés y ayuda a fortalecer la confianza para buscar apoyo.

Empoderar a niños seguros y confiados

La alfabetización digital en salud es un proceso que evoluciona con el tiempo. Mantenerte involucrado y curioso junto con tus hijos les ayuda a desarrollar habilidades para toda la vida, tanto para la seguridad en línea como para el bienestar mental y físico.